fbpx
Conectate con EL Nuevo Ambato

Le Critique

Capdevilla aspira las “obras de la capital”

Publicado

En

Flavio Fama, Fernando Capdevilla, Oscar Castillo

Junio se acerca y los entuertos políticos se agudizan. Algunos abiertamente confirman sus intenciones políticas, otros se manejan en la penumbra aún. Por caso, el rector Flavio Fama ya confirmó que irá por la intendencia de la Capital y cuenta con la “bendición” del senador Nacional Oscar Castillo.

Pero quien también parece que se unirá en su recorrido por los barrios no es otro que Fernando Capdevilla, quien ya se mostró sonriente junto al catedrático en sus primeras salidas como precandidato por el radicalismo.
Será que el dirigente del PRO ya consciente que el macrismo no tiene chance alguna de pelear un cargo ejecutivo o municipal por la poca adhesión con que cuenta el presidente de Mauricio Macri en Catamarca busca ya posicionamiento a futuro.

Flavio Fama, Fernando Capdevilla, Oscar Castillo

Flavio Fama, Fernando Capdevilla, Oscar Castillo

El cuestionado empresario pretenderá lograr, en el hipotético caso que el radicalismo obtenga el municipio, quedarse con la Secretaría de Obras Públicas de la comuna capitalina. De esa manera seguir haciendo uso y abusos de los fondos de los catamarqueños en obra que después se caen. Sólo vale recordar el Gigante de la Montaña que tiene serias fallas estructurales y que Capdevilla no quiere hacerse cargo.

Así, a casi una década de la inauguración del Estadio Bicentenario -la apertura se realizó en noviembre de 2010- Capdevilla parece mostrarse indemne ante las críticas que aún generan en la opinión pública las tribunas “partidas al medio”. No obstante, redobla la apuesta y busca la Secretaria de Obras Públicas capitalina.
Fama juega con una carta complicada, y tendría que tener en cuenta que el empresario todo lo que toca o construye se desploma. En esta sociedad política, si los cimientos no son bastante sólidos el rector podría ver frustrado su futuro en la ciudad y el camino de la avenida Belgrano hacia calle La Rioja podría verse agrietado a cada paso.